26 Domingo de Tiempo Ordinario

Homilía 2022
Cuando era un niño en la escuela, estudié y memoricé una pregunta importante del Catecismo y su
respuesta. La pregunta era: "¿Cuál es nuestro propósito en la vida?" La respuesta es: “Nacimos para conocer,
amar y servir a Dios en este mundo y ser felices con Él en el cielo”.
El Sacrificio de Jesús en la Cruz nos da la oportunidad de “ser felices con Dios en el cielo”. Sin embargo,
debemos decir Sí a Dios por este regalo de la Vida Eterna. Decimos Sí cuando “conocemos, amamos y servimos a
Dios en este mundo”.
Claramente, los Evangelios nos dan las enseñanzas de Jesús sobre cómo conocer, amar y servir a Dios.
Jesús nos dice que creamos en Él. Él nos dice: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y
con toda tu mente… y amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Dios juzgará nuestras acciones en esta vida. Él nos
llama a ayudar a las personas necesitadas en este mundo. A esos discípulos fieles, Dios les dirá: “Hereden el reino
preparado para ustedes desde la fundación del mundo”. A aquellos que han ignorado las necesidades básicas de las
personas, Dios les dirá: “Apartan de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles”. En el
evangelio de hoy, eso es lo que Dios había dicho en el juicio al hombre rico”.
Jesús nos habla de Lázaro, un hombre pobre en esta vida. Él también murió y fue “llevado por los ángeles
al seno de Abraham”. El hombre rico, durante su vida terrenal, no había ofrecido comida ni techo a Lázaro. Murió
y “estuvo en tormento” en la próxima vida. Pidió que Lázaro fuera enviado de regreso a la tierra para advertir a sus
cinco hermanos de su muerte inminente. El padre Abraham dijo: "Si no escuchan a Moisés y a los profetas,
tampoco se persuadirán aunque alguno resucite de entre los muertos". Una declaración poderosa: Jesús SÍ resucitó
de entre los muertos. Sin embargo, algunos católicos ignoran la resurrección de Jesús, la esperanza de su salvación.
Le han dado la espalda a Dios.
Hay un cielo. Jesús prometió eso al criminal arrepentido crucificado con Jesús. Jesús le prometió: “Hoy
estarás conmigo en el paraíso”.
Hay un infierno. Doce veces se presentan las enseñanzas de Jesús sobre el infierno. El evangelio de hoy
contiene una de esas enseñanzas.
La Proposición 3 brindará acceso ilimitado al aborto para todos los meses de embarazo. Vote No en esta
boleta electoral de Michigan en noviembre. Rezo por el arrepentimiento y la conversión de sus promotores y
simpatizantes. Después de todo, el aborto es un pecado grave. Y hay un infierno. Jesús lo dice. Nuestros obispos de
Michigan nos dicen: “Estamos comprometidos a derrotar esta propuesta extrema sobre el aborto”. Únase a mí en
oración por su derrota.
Debemos vivir nuestras vidas con propósito. Nacimos para conocer, amar y servir a Dios en este mundo.
Entonces seremos felices con Él en el cielo.”